Escojamos la mejor parte (III)

 


Escojamos la mejor parte (III)


Llevo unos diez años de mi vida dedicado al sector del fitness y cada vez mas va en aumento la necesidad de las personas de hacer ejercicios, sobre todo por los múltiples beneficios que estos ofrecen no solo físicamente sino mentalmente, estos ayudan a botar la tensión por estrés y por ende un mejor estado de ánimo, también un mejor desarrollo en nuestras actividades diarias y esto que aun no menciono todo lo que ofrece a nuestra salud y autoestima al vernos y sentirnos mejor por dentro pero sobre todo por fuera. No crea que estoy tratando de venderme como entrenador para que usted me compre clases, aunque eso no estaría mal (jajajaa) risas añadidas, lo que quiero decir con todo esto es que al final de cuentas con todo y los beneficios que ofrece llevar una vida saludable de dietas y ejercicios esto no nos da ninguna seguridad de que viviremos mas o mejor porque nuestras vidas al final de todo dependen de aquel que nos la entrego y que tiene en su mano el poder de quitarla.

Mi intención no es animarle al sedentarismo por causa de la soberanía de Dios sobre sus días aquí en la tierra sino más bien mostrarle cuantos beneficios adquirimos al ejercitarnos para piedad (1 Tim 4:7) que es mucho más importante, al elegir a Cristo como la mejor parte que tenemos en nuestras vidas y el salmo 16 seguirá siendo el punto de partida que nos muestra los múltiples beneficios que recibimos de nuestro Señor cuando Él es el todo de nosotros.

  • El primer beneficio que recibimos al elegir a Cristo es que el será nuestro guía (v.7). Todos nosotros nos habíamos descarriado como ovejas que no tienen pastor y necesitábamos ser encaminados una vez mas a Dios padre y quien mejor que Cristo, la palabra encarnada para redimirnos, aconsejarnos y guiarnos, nuestros corazones son expertos en querer andar errantes de aquí allá buscando donde estar y solo Cristo puede guardarnos de nosotros mismos por medio de su obra en nosotros como el Pastor de los pastores, dice el salmista que incluso en las noches es quien trata con nuestras conciencias que no siempre puede discernir correctamente nuestros hechos a causa del pecado más la palabra de Dios es viva y eficaz que aun las mas intimas motivaciones de nuestro corazón las trae a la luz (He 4:12). Que su palabra nos guie es ya un gran beneficio.
  • El segundo beneficio que recibimos es que estaremos en una roca firme (v.8). Este mundo atraviesa por momentos críticos que ha hecho tambalear a los gobiernos más poderosos, ciertamente no hay ninguna seguridad duradera en este mundo, de manera firme el salmista dice ¨ante todas las cosas yo he puesto al Señor delante de mí¨, el no eligió su gran posición y poder para sentirse firme, sino a Cristo que lo sostiene, por tanto termina diciendo permaneceré firme, siempre que él sea nuestra porción todo se puede venir abajo y permaneceremos de pie porque el es nuestra roca firme. 
  • El tercer beneficio es que él nos da un gozo duradero (v.9) algo que nosotros nunca encontraremos de este lado del cielo, podemos sentir satisfacción por metas logradas, pero rápidamente la insatisfacción de nuestro corazón se moverá en otra dirección porque estamos diseñados para encontrar satisfacción y gozo pleno únicamente en nuestro creador y salvador pero constantemente queremos sustituirlo por lo que se desvanece, escojamos la mejor parte y tendremos gozo en nuestra alma y corazón hasta la eternidad.      
  • Cuarto y último beneficio que recibimos cuando elegimos a Cristo es que obtenemos salvación para nuestras almas (vs.10-11), él es la senda de la senda de la vida eterna y ninguno que haya mirado a Él será jamás avergonzado, podemos estar confiados cual sea nuestra situación, ya sea que estemos atribulados, cansados o en agonía el nos promete que en su presencia tendremos plenitud de gozo y todas sus promesas son fieles y verdaderas. El nos a redimido para hacernos pueblo suyo y su muerte en la cruz es una evidencia del valor que él nos da. 

Escojamos a Cristo y recibiremos de él todos los beneficios que este mundo no puede ofrecernos. Escojamos la mejor parte.


Michael Medina

Siervo de Cristo, esposo de Elizabeth y padre de Jade, Noah y Diego


Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Los Jóvenes y sus Gigantes para vencer

El valor de un niño