Mantente Alerta


 

Mantente Alerta

 

Sed de espíritu sobrio, estad alerta. Vuestro adversario, el diablo, anda al acecho como león rugiente, buscando a quien devorar. 1 Pedro 5:8

 

Imagine un día cualquiera de su semana de trabajó, de esos que son realmente agotadores, llega a casa y solo quiere descansar pero sus hijos le esperan para ser atendidos y jugar un rato con usted, si es que tiene hijos, quien le espera puede ser su esposo o esposa para sentarse a planificar o hablar temas importantes de su relación o simplemente no le espera nadie para su dicha, pero al llegar se entera que un ladrón ha estado merodeando la zona donde usted vive y se comenta que es sumamente peligroso.

 ¿Qué haría usted? ¿Podría descansar tranquilo a pesar de su cansancio? O ¿Estaría alerta toda la noche?

Hace unos meses nos robaron en el garaje de la casa durante la madrugada y sé por experiencia que la respuesta es que por más cansancio que podamos tener estaremos alerta ante tales acechanzas, el problema a esto es que cuando di por sentado que todo estaba bien y que eso no volvería a pasar ¿saben que hice? Baje la guardia y ¿saben que paso? Nos volvieron a robar.

El asunto es que como cristianos tenemos esta misma clase de problemas, damos por sentado muy rápido que una vez que estamos en Jesús todo va ir a bien y nos olvidamos que tenemos un enemigo que no va tras nuestras posesiones sino tras nuestras almas y este no descansara hasta vernos caer y el apóstol Pedro tuvo que aprenderlo por una dura experiencia.

Al escribir su primera carta a las iglesias aconsejándolas en medio de sus tribulaciones me imagino al apóstol lleno de canas y sabiduría recordando la amarga experiencia que le lleva aconsejar que se mantengan alerta (1 Pedro 5:8), pues fueron las mismas palabras que recibió del Señor Jesús en el momento más crucial de su ministerio terrenal, las horas previas a su muerte en la cruz.

El evangelio de Mateo nos relata que estando Jesús orando con angustia en Getsemani toma algunos de sus discípulos para que también lo hicieran pero cuando va a ellos simplemente los encuentra durmiendo (26:40) y cabe notar que se dirige a Pedro específicamente, habían más discípulos a los cuales hablar pero Jesús se dirige a él y le dice mantente alerta y ora para que no caigas en tentación. El espíritu está dispuesto pero el cuerpo es débil (v. 41). Él estaba cansado pero no era el momento para estar descuidado porque satanás los había pedido para zarandearles (Lucas 22:31), ya él estaba advertido pero simplemente volvió a quedarse dormido para ser despertado por la turba que buscaba a Jesús para matarle y la única reacción de los discípulos y el mismo Pedro fue huir y mirar a lo lejos, cuando se vio al borde de pasar lo mismo que su Señor en su sufrimiento al ser reconocido como uno de los que andaban con el no dudo en negarle, jurar y maldecir que no conocía aquel hombre (Mateo 26:74). Pedro fue quien camino en el agua con Él, quien estuvo en la pesca milagrosa y fue a Pedro quien se le concedió autoridad sobre los enfermos pero en el momento de la prueba el enemigo tomo ventaja sobre él y le hizo caer, lo cual le hizo llorar amargamente (v.75).

Él debía estar alerta, fue advertido pero tuvo que pasar la dolorosa experiencia al no estarlo, pero la gracia de Jesús fue mucho más abundante para con él al restaurarle y confirmar su ministerio para con la iglesia, apacentar la grey del Señor (Juan 21:17) y es justamente lo que está haciendo con estas palabras, estén alerta porque vuestro enemigo anda buscando destruirles y no descansara hasta lograrlo. El habla desde las profundidades de sus propias marcas.

El enemigo es el mismo, tiene el mismo poder y las mismas intenciones desde el principio, ser padre de mentiras y oponerse contra los escogidos del Señor, no es momento de dormitar, ahora más que nunca que la venida de Cristo se acerca, debemos perseverar y resistir firmes en la fe (1 Pedro 5:9).

Cuando te sientas cansado, mantente alerta, tu enemigo no descansa.

Cuando sientas alegría, mantente alerta.

Cuando estés afligido, mantente alerta y resiste firme en la fe.

Cuando estés trabajando, mantente alerta.

Cuando creas estar firme, mantente alerta no sea que seas tentado por tu propio orgullo y confíes en ti mismo.

Mantente Alerta.  


Michael Medina

Siervo, esposo y padre

 

 

    

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