Escojamos la mejor parte

 

Escojamos la mejor parte

 

Recientemente tuve una buena conversación con quien fuera y aun es uno de mis mejores amigos desde hace algunos años, la distancia nos separa pero no así el cariño que nos sentimos, muy por el contrario se ha visto en aumento por el amor que ambos sentimos en Cristo, que por su inmensa gracia nos ha hecho partícipes de su santo evangelio. Ciertamente no lo merecíamos y es algo que nos recordamos mutuamente, necesitamos cultivar más relaciones que nos acerquen a Cristo. Mi amigo tiene ya algún tiempo residiendo en los Estados Unidos junto a su amada esposa y a veces no están fácil estar conectados entre las muchas ocupaciones, cuando tenemos la oportunidad sacamos todo para ponernos al día, así que él me comentaba sobre la cantidad de dinero exorbitante que podría estar ganando semanal  si solo sacrificaría su tiempo con su esposa pero aún más importante el tiempo que le pertenece al Señor, pudiera estar viviendo el auténtico sueño americano, por el cual muchos han abandonado al Señor (1 Tim 6:10), este tipo de vida es tentadora no solo donde vive mi amigo, en cualquier lugar del planeta que nos encontremos nuestros corazones caídos lucharan por obtener más de los bienes y deleites de este mundo, no solo en cuanto al dinero, sino también cosas cómo  la comodidad (que no es mala en si misma), los lujos, el sexo o cualquier otra cosa en la que nuestros corazones quieran elevar por encima de Cristo.

Creo que ningún cristiano que se conozca así mismo puede negar estas cosas, estamos en una lucha constante contra los deseos de la carne, los deseos de los ojos y la vanagloria de la vida (1 Juan 2:16), estas cosas nos atraen de manera natural por nuestra condición de pecado y debemos ir en contra de ellas de lo contrario pereceremos sin haber logrado alcanzar la meta del supremo llamamiento que es Cristo Jesús Señor nuestro. Mi deseo es ir tras Cristo pero eso tiene un costo y es negarme a mí mismo y es mi anhelo para ti también, que escojamos la mejor parte.  

Si sientes desfallecer en medio de esta lucha titánica y estas cediendo paso al materialismo en tu vida o cualquier otra cosa que ocupe tu corazón o sientes que seguir el evangelio no ha sido lo que esperabas quisiera darte algunas razones por la cual escoger a Cristo y su cruz cada día es el mayor bien que te haces a ti mismo y para eso me gustaría que podamos analizar de manera breve los versículos contenidos en el salmo 16, si puedes detente un momento para abrir tu biblia y lee el capítulo citado, que el Señor traiga entendimiento a tu vida y te ayude a estar firme.

Este salmo inicia con una declaración contundente (v.1). En ti he confiado, no en sus fuerzas, no en lo que le ofrece este mundo, no en las cosas que él pueda lograr, no en lo que otros puedan hacer por él, no en sus posesiones, no en su posición sino solo en ÉL (Cristo), el salmista tenía una clara convicción de que todo en este mundo perece, no hay nada más en lo que pueda poner su confianza absoluta. Tengo que aceptar que esta es una de las mayores desilusiones con la cual luchamos en esta tierra cuando alguien o algo en lo que confiábamos termina traicionando nuestra confianza y expectativas, eso causa un dolor inmenso, pero podemos estar seguros que si depositamos solo en Cristo y únicamente en él toda nuestra confianza no seremos desilusionados, él es fiel aunque nosotros mismos le hemos sido infiel. Escoge confiar plenamente en Cristo y ya has elegido la mejor parte.

Cabe resaltar que la confianza del salmista no estaba sustentada en una fe hueca, él  tenía razones de peso que hacían su fe mucho más inconmovible y nosotros también deberíamos tenerla como un preciado tesoro en nuestras mentes, los siguientes versículos dan a detalle esas razones:

  • Fuera de ti, no poseo bien alguno (vs.2-4).

Este salmo es atribuido a un hombre sumamente poderoso, lleno de dinero y bienes, el solo debía pedir cualquier cosa posible y le era concedido, y esto queda evidenciado al tomar un mujer que no le pertenecía (2 Samuel 11), su influencia no tenía limites, este hombre tenía lo que hoy en día es considerado ser bendecido, prosperado y en victoria y simplemente declara que nada de eso le es bien en lo absoluto, el único bien verdadero esta en Cristo, por eso Pablo puede decir básicamente las mismas palabras a los filipenses;

¨Y aún más, yo estimo como pérdida todas las cosas en vista del incomparable valor de conocer a Cristo Jesús, mi Señor, por quien lo he perdido todo, y lo considero como basura a fin de ganar a Cristo¨.
Filipenses 3:8     

Que los placeres de este mundo no te hagan perder de vista el verdadero bien para tu alma, pues ¿Qué provecho obtendrá un hombre si gana el mundo entero, pero pierde su alma? (Mt 16:26). Más bien esfuérzate en ver como otros hombres y mujeres se acercan al Señor (v.3) y que tu deleite sea con ellos, David y Pablo nos sirven de ejemplo, actualmente mi amigo fue un ejemplo a mi propia vida para recordar que no hay bien verdadero en quitar el tiempo del Señor para beneficios personales que en nada contribuyen a nuestra relación con Cristo, procura hacer tesoros en los cielos y no veas las posesiones como algo a que aferrarse porque quienes ponen su corazón en estas cosas simplemente nunca se sacian y son traspasados por muchos dolores y agonía porque nada de este mundo puede satisfacer realmente y tienen que buscar una cosa tras otra para sentirse plenos (v.4) pero tal plenitud y bien no existen fuera de Cristo.

Pensé que podría abordar todo el salmo cuando empecé a escribir pero me doy cuenta que el Señor me está llamando a ir despacio en cuanto a este tema así que por esta semana reflexiona en esto que hemos tratado y sigue meditando en el salmo 16.

Escoge la mejor parte, escoge a Cristo por encima de todo en este mundo.


Continuara.  

 

Michael Medina

Siervo, esposo y padre

 


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